La pandemia de COVID-19 comenzó en un momento sin precedentes, cuando personas, organizaciones e instituciones no estaban preparadas. Al igual que los casos y las muertes a nivel mundial, Cuba tuvo casos y muertes recurrentes que totalizaron 70,000 y 408 respectivamente a marzo de 2021 (Yaffe, 2021). La gravedad de los casos y las muertes resultantes influyeron en la producción de vacunas contra la COVID-19 en Cuba. Entre los países que hicieron grandes esfuerzos para garantizar la seguridad y la contención del coronavirus, Cuba desempeñó un papel intensivo no solo compitiendo con países de primer nivel como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania e India, entre otros, sino también demostrando una hazaña excepcional al producir las vacunas “Abdala” y “Soberana” para la COVID-19.
COVID-19
La COVID-19 es una enfermedad viral originada por coronavirus. El virus causante de la enfermedad se descubrió por primera vez en Wuhan, China, en 2019, pero desde entonces se ha extendido a otros países del mundo, incluida Cuba. Aunque el virus pertenece a la familia del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y se propagó en 2002-2003, las variantes más recientes han demostrado causar trastornos respiratorios graves (Kandola, 2020). Por ello, el virus fue denominado COVID-19.
La vacuna Abdala
La vacuna cubana contra la COVID-19 “Abdala” ha mostrado una eficacia del 92.28 por ciento en la lucha contra el coronavirus. La declaración de efectividad de la vacuna se basa en los ensayos clínicos de fase final realizados en el país (Frank, 2021). La potencia de la vacuna es evidente en la drástica reducción de casos y muertes por coronavirus en todo el país. Según las autoridades cubanas, los casos de COVID-19 se redujeron a la mitad tras una vacunación a nivel nacional utilizando “Abdala” (Frank, 2021). La producción de la vacuna ha sido suficiente, ya que más de 11.2 millones de cubanos han sido considerados para la vacunación, un gran avance dadas las limitaciones de recursos del país.
Abdala, una vacuna contra el coronavirus producida en Cuba, fue una respuesta rápida para contener el virus. La rapidez en el desarrollo de la vacuna influyó en las etapas de ensayo y en la eventual fabricación. Los ensayos de la primera fase mostraron que “el perfil de seguridad y reactividad del inmunógeno fue favorable para las dos dosis del candidato vacunal”. En otras palabras, la primera fase del ensayo se consideró válida para la eficacia inmunológica (Santos, Martin and Medina, 2021). 760 voluntarios participaron en el ensayo de segunda fase para una población de 11.25 millones en Cuba, incluyendo personas entre 19 y 54 años y una participación especial de personas alrededor de 80 años (Santos et al, 2021). El proceso de desarrollo de la vacuna tuvo una consideración preferencial por las personas con comorbilidades y aquellas con enfermedades crónicas; su inclusión fue monitorizada y controlada médicamente (Santo et al, 2021). El efecto de las fases de ensayo se evidencia en la calidad de la vacuna y su fiabilidad para cumplir el propósito para el que fue fabricada. La tercera fase del desarrollo de la vacuna se encargó de evaluar los resultados inmunógenos en los participantes del ensayo de fase tres. La tercera fase contó con un total de 48,290 voluntarios de provincias como Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba (Mola, 2021). Los ensayos muestran que la vacuna genera anticuerpos contra la COVID-19 y que produce un “ensayo de neutralización viral” con “actividad funcional” (Santo et al, 2021).
Eficacia de Abdala
Mola (2021) informa que Abdala fue desarrollada por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en La Habana, Cuba. Según el reportero, el centro también fabricó Mambisa pero principalmente para administración nasal. La vacuna Abdala es una vacuna de subunidad proteica y contiene un segmento sintético de la proteína S del SARS-CoV-2, identificado como RBD (receptor binding domain) (Mola, 2021). La parte notable del producto vacunal es su calidad. Así, Abdala ocupa el cuarto lugar en la lista de producción de vacunas, mayormente entre países del primer mundo—justo después de Novavax (EE. UU.) en primer lugar, Pfizer (EE. UU. y Alemania) en segundo y Moderna (EE. UU.) en tercero. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha certificado la eficacia de Abdala con una prueba que sitúa a la vacuna por encima del punto de referencia del 50 por ciento establecido para la producción de vacunas contra el coronavirus como estándar global (Mola, 2021). A pesar de la falta de fondos, Cuba ha superado su incapacidad financiera para competir médicamente con naciones ricas a nivel mundial. Aunque Cuba está sometida a un bloqueo financiero por parte de Estados Unidos durante más de sesenta años, las autoridades cubanas respondieron a la situación para proteger a la población de los efectos del coronavirus; situando al país en un lugar destacado entre la comunidad de naciones (Mola, 2021).
Notablemente, Cuba ha podido presentar cinco candidatos vacunales para contener la COVID-19; Abdala encabeza los candidatos basándose en su eficacia casi perfecta. El centro responsable de la producción de Abdala afirma que la vacuna es capaz de elevar las respuestas inmunitarias mediante la generación de anticuerpos. Abdala fue evaluada activamente para determinar su eficacia; la producción fue inspeccionada y certificada por prácticas estándar y seguras. Los centros de producción de la vacuna también fueron validados—un paso que coloca a la vacuna ante el público de manera que luego podría generar audiencia global, compras e ingresos para Cuba. Las autoridades del país han logrado maximizar la producción de Abdala para obtener ingresos. Los beneficios de la producción de Abdala se han identificado como la reducción de casos de COVID-19, la disminución de muertes relacionadas con el coronavirus, el fortalecimiento de la infraestructura biotecnológica y la profesionalidad del país, la generación de ingresos mediante la exportación y venta de Abdala y la competencia a nivel global con naciones bien dotadas de recursos.
Cuba’s Abdala Against Other Vaccines: Testimonials
Las autoridades cubanas asumieron el riesgo y optaron por una vacuna contra el coronavirus “casera”. Aunque los profesionales médicos aconsejaron a las autoridades que tal decisión era arriesgada, resultó exitosa tras los logros de Abdala y Soberana. El gobierno cubano apoyó la producción de la vacuna desde el principio; un testimonio de ello es el tuit del presidente Miguel Díaz-Canel en el que, pese al duro impacto de la COVID-19 en Cuba, las autoridades estaban dispuestas a proporcionar el apoyo necesario a los institutos productores de vacunas, incluidos el Instituto Finlay y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (Reuters, 2021). Los testimonios de las autoridades indican que Abdala no solo atiende la contención de la COVID-19 y la seguridad pública, sino que también busca elevar la moral de los profesionales de la salud del país mientras revitaliza el sector sanitario para una gestión más rápida y sensible de casos y emergencias de salud pública. La justificación del gobierno para la vacuna componente nacional es que “crearía un sistema de salud centralmente controlado y gratuito en Cuba hacia una vacunación a ritmo acelerado y la supresión del coronavirus” (VOI, 2021). La implicación del éxito de la producción de Abdala en Cuba es que revela la tenacidad de las autoridades, la ingeniosidad de los biotecnólogos y expertos médicos y la resistencia de la población al aceptar la vacuna de forma segura. La Organización Mundial de la Salud (OMS) elogia la eficacia de Abdala, señalando que la vacuna genera optimismo para el país y es una gran noticia para la población. Se describe que el representante José Moya tiene conocimiento de la fórmula de Abdala, una vacuna que se ha vuelto competitiva a nivel mundial y requerida por distintos países para combatir la prevalencia de la COVID-19 (Vincent, 2021). Tras la exitosa producción de vacunas contra el coronavirus, las autoridades cubanas se plantearon una vacunación del 70 por ciento de la población. Sin embargo, el informe de Reuters indica que solo 6.4 millones de los 11.2 millones de habitantes han sido vacunados (Reuters, 2021).
Global Importance and Demand for Abdala
Abdala ha demostrado ser una vacuna eficaz para generar anticuerpos contra la COVID-19. La vacuna se ha utilizado de forma intensiva en la isla y ahora recibe reconocimiento internacional. Venezuela ha recibido Abdala de Cuba y ha iniciado su despliegue hasta alcanzar cuatro millones de dosis para uso local en el país. Se ha informado que las autoridades venezolanas recibieron un envío de la vacuna para uso público (Berti, 2021). La vacuna cubana se llama Abdala, el nombre del héroe de la independencia del país; esto muestra lo significativo del nombre apoyado por la potencia de la vacuna para uso local y global.
La COVID-19 fue inesperada a nivel mundial. Aunque existieron variantes del virus SARS antes de 2020, la aparición de la pandemia tomó al mundo por sorpresa. Esta falta de previsión influyó en sus efectos en casos, prevalencia y muertes. No obstante, los países con infraestructura de investigación y biotecnológica pudieron producir vacunas para la contención del virus. Entre los países líderes que elaboraron vacunas contra la COVID-19, Cuba destacó de manera notable, ocupando el cuarto puesto en una liga que incluye a Estados Unidos, Alemania e India. Se ha comprobado que la vacuna es eficaz para frenar el coronavirus; por ello ha sido ampliamente aceptada y utilizada en Cuba y más allá.
References
- Berti, L. (2021) Venezuela receives first batch of Abdala vaccine from Cuba
- Kandola, A. (2020) Coronavirus cause: Origin and how it spreads
- Mola, A. (2021) Cuba says its Abdala vaccine among the most effective in the world
- Frank, M. (2021) Cuba says Abdala vaccine 92.28% effective against coronavirus
- Reuters (2021). Reuters COVID-19 tracker
- Reuters (2021) Cuba says Abdala vaccine 92.28% effective against coronavirus
- Santos, I., Martin, L., and Medina, O. (2021) COVID-19: Russian vaccine efficacy is 91.6% show phase III trial results
- Yaffe, H. (2021) Cuba’s five COVID-19 vaccines: The full story on Soberana 01/02 Plus, Abdala, and Mambisa
