La adenomiosis es una afección ginecológica benigna, aunque con frecuencia disruptiva, definida por la presencia anómala de glándulas y estroma endometriales funcionales dentro del miometrio, la pared muscular del útero. Aunque histológicamente no es maligna, este tejido endometrial ectópico mantiene su respuesta hormonal cíclica, lo que resulta en remodelación tisular repetitiva, inflamación local y aumento de la vascularización e inervación miometrial. Con el tiempo, estos procesos pueden contribuir al engrosamiento difuso o focal de la pared uterina, al aumento progresivo del tamaño uterino y a alteraciones biomecánicas del útero.
La afección se presenta con mayor frecuencia en mujeres en edad reproductiva, particularmente en la cuarta y quinta décadas de la vida, y suele asociarse con multiparidad. Aunque no pone en riesgo la vida, la adenomiosis puede tener un impacto profundo en el bienestar físico, la salud emocional y la capacidad reproductiva, interfiriendo a menudo con las actividades diarias y las relaciones interpersonales. Su curso clínico puede ser crónico y progresivo, y en muchos casos coexiste con otros trastornos ginecológicos, lo que complica aún más su identificación.
Debido a su presentación clínica inespecífica y a la superposición con otras patologías intrauterinas o pélvicas, la adenomiosis suele estar infradiagnosticada o mal clasificada, especialmente en ausencia de imágenes avanzadas o confirmación histológica. Por ello, un alto índice de sospecha y una evaluación clínica exhaustiva son esenciales para un manejo adecuado y el desarrollo de estrategias de atención a largo plazo efectivas.
Por qué Cuba
En Cuba, el manejo de la adenomiosis—particularmente en los casos que requieren intervención quirúrgica—se rige por un enfoque centrado en la paciente que prioriza el control de los síntomas, la preservación de la función uterina y la prevención de complicaciones a largo plazo que pueden afectar la salud reproductiva y la calidad de vida en general. El tratamiento se ofrece a través de una vía clínica estructurada e informada por la evidencia, en la que cada paciente se somete a una evaluación ginecológica integral que valora la extensión y distribución del tejido adenomiótico, el tamaño uterino, la patología pélvica asociada, la respuesta previa a medidas conservadoras, las intenciones de fertilidad y el estado general de salud. El sistema de salud cubano enfatiza la planificación de la atención personalizada, integrando estrategias médicas y quirúrgicas para optimizar los resultados garantizando al mismo tiempo la accesibilidad y la continuidad de la atención para pacientes nacionales e internacionales.
Causas de la adenomiosis
La causa exacta de la adenomiosis sigue sin estar completamente comprendida, pero se han propuesto varias teorías y factores de riesgo:
- Crecimiento invasivo del tejido: El tejido endometrial puede invadir el músculo uterino, posiblemente después de un traumatismo uterino como el parto, la cesárea o una cirugía uterina.
- Orígenes del desarrollo: Algunos investigadores sugieren que la condición comienza durante el desarrollo fetal y se hace sintomática en la edad adulta.
- Influencia hormonal: Se cree que el estrógeno desempeña un papel clave, ya que la adenomiosis suele ser dependiente de estrógenos y puede remitir después de la menopausia.
- Procesos inflamatorios: La inflamación crónica del útero puede contribuir a la ruptura del límite entre las capas endometrial y miometrial.
Tipos y clasificación
La adenomiosis se clasifica en función de laextensión y distribución de la invasión endometrial en el miometrio:
Adenomiosis difusa
- Infiltración extensa del tejido endometrial a lo largo del miometrio.
- Comúnmente resulta en un útero agrandado y edematoso.
- Más probable que cause síntomas graves.
Adenomiosis focal (adenomioma)
- Lesiones nodulares localizadas dentro de la pared uterina.
- Puede asemejarse a los miomas en las imágenes.
- Puede causar síntomas según su tamaño y localización.
Adenomiosis quística
- Forma rara que implica cavidades quísticas dentro del miometrio, llenas de sangre o líquido.
- Típicamente se encuentra en mujeres jóvenes o adolescentes.
La clasificación es fundamental paraelegir estrategias de tratamiento adecuadas, especialmente al equilibrar el alivio de los síntomas con la preservación de la fertilidad.
Síntomas de la adenomiosis
Los síntomas pueden variar desde leves hasta graves y pueden empeorar progresivamente con el tiempo. Las manifestaciones clínicas más comunes incluyen:
- Hemorragia menstrual abundante o prolongada (menorragia)
- Cólicos menstruales intensos (dismenorrea)
- Dolor y presión pélvicos
- Malestar crónico en la parte inferior del abdomen
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)
- Útero agrandado o sensible al examen físico
- Dificultades para concebir o antecedentes de aborto espontáneo
Es importante señalar que algunas mujeres con adenomiosis permanecen asintomáticas, particularmente en las etapas iniciales.
Diagnóstico de la adenomiosis
El diagnóstico de la adenomiosis puede ser clínicamente desafiante debido a sus síntomas no específicos y a la frecuente superposición con otras condiciones ginecológicas, como los miomas uterinos, la endometriosis o el sangrado uterino anormal de origen desconocido. Históricamente, un diagnóstico definitivo solo podía realizarse mediante el examen histopatológico del útero después de una histerectomía.
Evaluación clínica
- Una historia clínica completa y un examen pélvico suelen ser los primeros pasos. El útero puedepresentarse agrandado, sensible o blandoal examen bimanual.
- Los patrones de síntomas como dolor pélvico crónico, dismenorrea o sangrado menstrual abundante pueden aumentar la sospecha clínica.
Ecografía transvaginal (TVUS)
- Modalidad de imagen de primera línea
- Las características ecográficas sugerentes de adenomiosis incluyen:
- Textura miometrial heterogénea
- Quistes miometriales
- Engrosamiento asimétrico de la pared uterina
- Límite poco nítido entre endometrio y miometrio (zona juncional)
Resonancia magnética (MRI)
- La resonancia magnética es laherramienta diagnóstica no invasiva de referencia para la adenomiosis.
- Ofrece un contraste de tejidos blandos superiory permite medir con precisión la zona juncional, siendo un espesor >12 mm altamente indicativo.
- Útil para diferenciar la adenomiosis de los miomas y para planificar estrategias de tratamiento que preserven la fertilidad.
Sonohisterografía (sonografía con infusión de solución salina)
- Puede mejorar la detección de anomalías intracavitarias y es útil para identificaradenomiosis focalcerca de la superficie endometrial.
Biopsia endometrial
- No es diagnóstica para la adenomiosis peropuede utilizarse para descartar hiperplasia endometrial o malignidad enmujeres con sangrado uterino anormal.
Pruebas de laboratorio
- Los paneles hormonales (p. ej., TSH, FSH, estradiol) pueden utilizarse para descartar otras causas de sangrado anormal, pero no son diagnósticos de adenomiosis.
Opciones de tratamiento conservador
Para las mujeres que desean preservar su útero o su fertilidad, el manejo no quirúrgico (conservador) es típicamentela primera línea de tratamiento. Estos incluyen:
- Terapia hormonal
- AINEs (Fármacos antiinflamatorios no esteroideos)
- Embolización de la arteria uterina (UAE:)
- Procedimiento radiológico mínimamente invasivo que bloquea el suministro sanguíneo al tejido adenomiósico, provocando reducción del tamaño y alivio de los síntomas.
- Más eficaz en la adenomiosis focal o difusa leve.
- Realizada bajo anestesia local y sedación, la UAE consiste en introducir un catéter a través de la arteria femoral o radial y administrar pequeñas partículas embólicas para bloquear el flujo sanguíneo hacia las áreas objetivo del útero.
Opciones de tratamiento quirúrgico
Las pacientes pueden ser consideradas candidatas a intervención quirúrgica si presentan:
- Persistent sangrado abundante que no responde al tratamiento médico.
- Dolor pélvico intenso o calambres que interfieren con la función diaria.
- Infertilidad relacionada con adenomiosis focal.
- Agrandamiento rápido del útero o sospecha de fibromas coexistentes.
- Alivio insuficiente con la terapia hormonal u otras opciones no invasivas.
La preservación de la fertilidad, la edad, la gravedad de los síntomas, las comorbilidades y la preferencia personal se consideran cuidadosamente antes de seleccionar un enfoque quirúrgico.
Adenomyomectomy (Cirugía conservadora del útero)
La adenomyectomía es un procedimiento quirúrgico especializado dirigido a extirpar la adenomiosis focal —a menudo denominada adenomioma— mientras se preserva el resto del útero.
- Particularmente valiosa para mujeres en edad reproductiva que desean conservar la fertilidad o evitar la histerectomía.
- El procedimiento implica la excisión precisa del tejido miometrial afectado.
- Técnicamente desafiante debido a márgenes mal definidos y riesgo de rotura uterina en embarazos futuros.
- A menudo se realiza mediante laparoscopia ((mínimamente invasiva).
Hysterectomy (Opción quirúrgica definitiva)
- Extirpación completa del útero.
- Considerada la única cura definitiva para la adenomiosis.
- Recomendada para mujeres que:
- Han completado la maternidad.
- Tienen adenomiosis difusa.
- No han respondido a otras terapias.
- Puede realizarse mediante:
- Histerectomía laparoscópica (Mínimamente invasiva)
- Realizada mediante pequeñas incisiones abdominales y un laparoscopio (una cámara delgada y iluminada), que permite la visualización interna y la extracción precisa del útero.
- Asociada con menor dolor posoperatorio, estancias hospitalarias más cortas, recuperación más rápida y cicatrices mínimas.
- Ideal para pacientes con tamaño uterino moderado, adenomiosis localizada, o para quienes desean una opción quirúrgica menos invasiva con rápido retorno a las actividades normales.
- Histerectomía vaginal (Mínimamente invasiva)
- El útero se extrae íntegramente a través del canal vaginal, sin incisiones abdominales.
- Se considera la opción quirúrgica menos invasiva cuando es factible, con tiempo operatorio reducido, bajas tasas de complicaciones y recuperación posoperatoria rápida.
- Más adecuada para pacientes con úteros de tamaño normal a moderadamente aumentado, prolapso de órganos pélvicos o sin antecedentes de cirugías abdominales extensas.
- A menudo se realiza bajo anestesia regional o general y puede requerir instrumentación mínima.
- Histerectomía abdominal (cirugía abierta)
- Se realiza mediante una incisión abdominal horizontal o vertical, lo que proporciona acceso directo a los órganos pélvicos.
- Indicada en pacientes con úteros muy grandes, adherencias severas, patología pélvica coexistente (p. ej., miomas de gran tamaño, endometriosis extensa) o intentos previos fallidos de métodos mínimamente invasivos.
- Implica un tiempo de recuperación más prolongado (típicamente 4–6 semanas), mayor dolor posoperatorio y un mayor riesgo de complicaciones, pero permite una exploración integral de la pelvis cuando es necesario.
- Sigue siendo una opción necesaria en casos quirúrgicos complejos o de alto riesgo en los que los métodos mínimamente invasivos no son seguros o prácticos.