Programa de Manejo del Pie Diabético y Úlceras Crónicas

Diabetes

Las heridas crónicas que no cicatrizan y las úlceras del pie diabético se encuentran entre las complicaciones más graves y debilitantes que afrontan las personas con diabetes y afecciones vasculares. Estas úlceras persistentes pueden afectar gravemente la calidad de vida, aumentar el riesgo de infecciones y, a menudo, conducir a hospitalizaciones o amputaciones si no se gestionan adecuadamente. Con una incidencia global en aumento, el tratamiento eficaz y oportuno de las heridas que no cicatrizan es más crucial que nunca. Los avances en el cuidado de heridas —particularmente terapias como Heberprot-P— ofrecen nueva esperanza a pacientes que sufren de úlceras de larga evolución que no responden al tratamiento convencional.


Por qué Cuba

Recibir tratamiento en Cuba para úlceras del pie diabético y heridas que no cicatrizan ofrece a los pacientes acceso a una de las terapias más innovadoras disponibles hoy en día—Heberprot-P, un medicamento desarrollado en Cuba que ha transformado el manejo de las úlceras crónicas. A diferencia de los tratamientos convencionales, Heberprot-P se administra directamente en la lesión, acelerando la cicatrización desde el interior y reduciendo significativamente el riesgo de amputación. Cuba es el único país donde esta terapia está ampliamente y rutinariamente disponible, administrada por especialistas altamente capacitados dentro de un sistema de salud reconocido por su enfoque preventivo, su precisión quirúrgica y su atención centrada en el paciente. Para pacientes que buscan atención avanzada pero asequible para heridas, Cuba ofrece una oportunidad única para beneficiarse de un tratamiento no disponible en la mayoría de las regiones del mundo.


Úlceras del pie diabético y heridas que no cicatrizan

Úlceras del pie diabético

La úlcera del pie diabético es una llaga o herida abierta que suele aparecer en la planta del pie en personas con diabetes mellitus. Estas úlceras resultan de una combinación de factores, incluidos mala circulación, neuropatía periférica, puntos de presión y retraso en la cicatrización.

Heridas que no cicatrizan

Las heridas que no cicatrizan, también conocidas como úlceras crónicas, se refieren a lesiones cutáneas que no avanzan por las etapas normales de cicatrización dentro de un plazo esperado (por lo general 4 a 6 semanas). Esta categoría incluye:

  • Úlceras venosas son heridas crónicas que se encuentran típicamente en las extremidades inferiores, causadas por un flujo sanguíneo deficiente debido a venas dañadas o debilitadas.
  • Úlceras arteriales se desarrollan cuando la reducción del suministro arterial provoca isquemia tisular, afectando comúnmente los pies o los dedos en pacientes con enfermedad arterial periférica.
  • Úlceras por presión (escaras) se producen cuando la presión prolongada sobre la piel reduce el flujo sanguíneo, afectando con frecuencia a pacientes inmovilizados en zonas como los talones, las caderas o el sacro.
  • Heridas postquirúrgicas son incisiones o sitios quirúrgicos que pueden no cicatrizar correctamente debido a infección, mala circulación o condiciones de salud subyacentes.

El desarrollo de úlceras crónicas—especialmente en pacientes diabéticos—es multifactorial:

  • Neuropatía periférica deteriora la sensibilidad, lo que dificulta la detección de lesiones leves o presión.
  • Enfermedad arterial periférica (EAP) reduce el flujo sanguíneo a las extremidades, retrasando la reparación tisular.
  • Niveles altos de glucosa en sangre afectan la respuesta inmunitaria y la síntesis de colágeno.
  • Traumatismos o presión repetidos en las zonas de apoyo empeora las heridas existentes.
  • Infection puede propagarse rápidamente en tejidos con poca oxigenación, complicando la cicatrización.

Sin intervención oportuna, estas úlceras pueden profundizarse, infectarse o conducir a osteomielitis (infección ósea) o a la amputación del miembro.


Peligros y riesgos para el paciente

Las úlceras que no cicatrizan y que no se tratan o se gestionan de forma inadecuada pueden provocar daño tisular progresivo y un deterioro significativo del estado general del paciente. A medida que la herida persiste, a menudo se vuelve más difícil de tratar, retrasando la recuperación y prolongando la necesidad de intervención médica. En muchos casos, la movilidad, la independencia y la calidad de vida del paciente se ven gravemente afectadas, por lo que la gestión temprana y eficaz de la herida es esencial.

Las úlceras que no cicatrizan y que no se tratan o gestionan adecuadamente plantean varios riesgos sanitarios graves:

  • Infección grave, incluida la celulitis, los abscesos y la sepsis
  • Necrosis tisular y gangrena
  • Hospitalización para desbridamiento de la herida o antibióticos intravenosos
  • Amputation, particularmente en úlceras del pie diabético con daño tisular avanzado
  • Reducción de la movilidad y de la calidad de vida
  • Aumento de la tasa de mortalidad, especialmente en pacientes con enfermedad cardiovascular o complicaciones avanzadas de la diabetes

La detección temprana y el tratamiento dirigido reducen significativamente estos riesgos y mejoran los resultados a largo plazo.


Tratamiento innovador con Heberprot-P

Heberprot-P es una terapia biofarmacéutica innovadora diseñada específicamente para el tratamiento de las úlceras del pie diabético y otras heridas crónicas no cicatrizantes. Desarrollada en Cuba, esta solución innovadora aborda un desafío médico crítico al promover la regeneración rápida del tejido en heridas que son resistentes al manejo estándar. El ingrediente activo clave de Heberprot-P es el factor de crecimiento epidérmico humano recombinante (rhEGF), una versión producida en laboratorio de una proteína que ocurre de forma natural en el organismo y que desempeña un papel vital en el crecimiento celular, la reparación tisular y la cicatrización de heridas.

El rhEGF actúa estimulando la proliferación y migración de las células epiteliales y los fibroblastos en el lecho de la herida, acelerando así la formación de tejido de granulación, mejorando la re-epitelización y favoreciendo el proceso global de cicatrización.


Cómo funciona Heberprot-P:

  • Estimula la formación de tejido de granulación y la re-epitelización
  • Favorece la proliferación y migración celular en el lecho de la herida
  • Potencia la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos) para mejorar el suministro de oxígeno y nutrientes
  • Acelera la cicatrización incluso en úlceras que han fracasado con otras terapias

Se ha demostrado que Heberprot-P reduce las tasas de amputación, acorta el tiempo de curación y mejora el éxito global del cierre de la herida. Es especialmente eficaz en úlceras profundas, isquémicas o infectadas, donde los apósitos tradicionales y los antibióticos por sí solos pueden ser insuficientes.


Diagnóstico y evaluación previos al tratamiento

Antes de iniciar cualquier terapia de la herida, es esencial una evaluación diagnóstica exhaustiva. Esto garantiza que el tratamiento se adapte a las necesidades clínicas del paciente y aborde todos los factores contribuyentes subyacentes.

Las evaluaciones típicas previas al tratamiento incluyen:

  • Cultivo de la herida y pruebas de sensibilidad para detectar infección
  • Ecografía Doppler o índice tobillo-brazo (ITB) para evaluar el flujo sanguíneo
  • Monitorización de la glucemia y de la HbA1c
  • Imágenes de la herida (p. ej., radiografía, RM) si se sospecha afectación ósea
  • Estadificación clínica de la úlcera
  • Evaluación del estado nutricional del paciente, comorbilidades y respuesta inmune

Estas evaluaciones son fundamentales para identificar candidatos apropiados para terapias avanzadas como Heberprot-P.


Aplicación del tratamiento con Heberprot-P

Administrado mediante inyección intralesional, Heberprot-P se aplica directamente en los bordes y la base de la úlcera, garantizando un impacto terapéutico máximo en el sitio de la lesión tisular. Este enfoque dirigido no solo mejora la rapidez y la calidad de la cicatrización, sino que también ayuda a reducir el riesgo de complicaciones como infección y amputación en pacientes con úlceras avanzadas o refractarias.

  • Evaluación vascular inicial:
    • Ecografía Doppler venosa de las extremidades inferiores para evaluar el flujo sanguíneo y detectar insuficiencia venosa u obstrucción.
    • Mediciones de presión específicas realizadas por angiólogos para evaluar la perfusión arterial y los niveles de oxigenación tisular.
  • Consultas con especialistas:
    • Evaluación por especialistas en angiología para determinar el estado vascular y la idoneidad para la terapia.
    • Revisión previa al tratamiento por especialistas en anestesiología para evaluar riesgos quirúrgicos y planificar los procedimientos necesarios.
  • Preparación de la herida (quirúrgica):
    • Toilete quirúrgico de la úlcera, que incluye limpieza exhaustiva y desbridamiento del tejido necrótico o infectado para crear un lecho de herida viable.
    • Injerto de piel puede realizarse en casos de pérdida extensa de tejido para promover la cobertura y la cicatrización.
  • Heberprot-P Aplicación:
    • Administrado mediante inyección intralesional directamente en la base y los bordes de la úlcera.
    • Las inyecciones se administran típicamente varias veces por semana, bajo condiciones estériles y supervisión médica.
    • El tratamiento se realiza en un entorno clínico controlado, garantizando el monitoreo y el ajuste según la respuesta del paciente.
Treatment inquiry (NEW)

¿Interesado?

¿Tiene curiosidad por este programa de tratamiento? Complete nuestro formulario rápido, de solo un minuto, y emprenda su camino hacia la recuperación.
Nombre completo como aparece en el documento oficial
Nombre completo como aparece en el documento oficial
Nombre
Apellido
Cualquier información relevante será importante, como su historial médico, los tratamientos que ha recibido previamente, su edad, etc.
Back To Top