Problemas psicológicos en la vejez

March 9, 2020by CHMT Research0

En el siglo XXIstsiglo, nos enfrentamos al hecho de que la población mundial está envejeciendo con bastante rapidez. La razón de esta tendencia creciente radica en varios factores. En primer lugar, el número de bebés que vienen al mundo disminuye y cada vez más parejas se enfrentan a problemas de fertilidad. En segundo lugar, un factor más importante es la mejor disponibilidad y calidad de la atención sanitaria a nivel mundial, lo que a su vez prolonga la esperanza de vida. Los países occidentales y aquellos con atención primaria de alta calidad son los más afectados por el fenómeno del envejecimiento. Según algunas estimaciones proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la población mundial total de más de 60 años casi se duplicará para 2050. En cifras, se puede anticipar un aumento desde 900 millones hoy, hasta casi 2.000 millones de personas mayores dentro de treinta años. Estos datos, que parecen dramáticos, tienen múltiples consecuencias, incluidas cuestiones sociales, económicas y de atención sanitaria.

Psychological and psychotherapy

Los problemas mentales son un problema de salud bien reconocido en las personas mayores. Se estima que aproximadamente una quinta parte de la población anciana mundial sufre algún tipo de trastorno psicológico que les impide realizar de forma independiente las actividades cotidianas. Como sociedad, a veces percibimos el deterioro intelectual y mental casi como una consecuencia natural del envejecimiento. Por otro lado, el estigma que rodea a estas condiciones a menudo impide que las personas mayores y sus familias busquen ayuda y asistencia profesional. El apoyo y el cuidado son cruciales cuando hablamos de cómo afrontar los desafíos relacionados con los problemas psicológicos en la vejez.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

El espectro de factores de riesgo responsables del desarrollo de problemas psicológicos en la vejez es bastante extenso. Múltiples enfermedades crónicas, especialmente las de origen cardiovascular y cerebrovascular (hipertensión, accidente cerebrovascular [ictus], enfermedad coronaria) pueden tener consecuencias directas sobre el cerebro, produciendo así alteraciones cognitivas y problemas mentales. El dolor crónico es un desencadenante perfecto de malestar psicológico en la vejez. El ingreso hospitalario y cualquier cambio de entorno (traslado a un centro de atención) también pueden tener un impacto negativo en el bienestar psicológico general de las personas mayores. El aislamiento social, la reducción de los ingresos durante la jubilación y la pérdida de familiares cercanos son factores estresantes importantes: pueden producir alteraciones psicológicas severas que conduzcan a ansiedad o depresión. De hecho, cualquier enfermedad grave y de larga duración, como el cáncer, tiende a afectar el estado conductual y psicológico de una persona mayor.

Lamentablemente, las personas de edad avanzada también son reconocidas como un grupo poblacional propenso al abuso. Hay evidencia de que una de cada seis personas mayores experimentará algún tipo de abuso. La pérdida de dignidad y respeto está, como es de esperar, estrechamente vinculada a problemas psicológicos graves.

¿Existen síntomas?

Los familiares cercanos y los cuidadores deben estar atentos a señales y síntomas relacionados con trastornos mentales en las personas mayores para buscar ayuda profesional de manera oportuna. Cuando vemos envejecer a nuestros seres queridos, el olvido ocasional generalmente no es motivo de especial preocupación. Sin embargo, la pérdida persistente de memoria es una indicación clara de una condición de salud grave que requiere atención médica.

Cambios significativos en la apariencia, incluidos cambios en la vestimenta, pueden implicar un problema psicológico y conductual. La confusión, la desorientación, la incapacidad para concentrarse o tomar decisiones representan signos tempranos de deterioro cognitivo y demencia. Si observa que sus seres queridos preguntan persistentemente lo mismo, olvidan fechas importantes o extravían con frecuencia sus pertenencias, es una señal clara para derivarlos a un profesional médico.

Conviene vigilar especialmente los sentimientos de culpa, inutilidad e indefensión; estos síntomas están vinculados a la depresión. Los cambios de humor, que van por ejemplo de la despreocupación a la ansiedad, son indicativos de problemas psicológicos. La incapacidad para afrontar la rutina diaria, problemas para mantener la higiene personal, el hogar o el jardín no deben ser ignorados: a menudo son un signo de enfermedad mental en personas mayores.

Cualquier tipo de aislamiento social debe tomarse en serio. Si sus seres queridos pierden interés en actividades sociales que solían entusiasmarles, o simplemente evitan compromisos sociales habituales, debería considerar buscar apoyo profesional para ellos.

Problemas psicológicos comunes en la vejez

Probablemente no sea sorprendente que el deterioro cognitivo y la demencia representen el trastorno de salud mental más común en personas mayores de 65 años. Esta enfermedad grave y progresiva afecta aproximadamente a cinco millones de mayores estadounidenses o a cincuenta millones de personas mayores en todo el mundo. Es preocupante el hecho de que este número casi se triplicará en los próximos veinte años. Se estima que la enfermedad por sí sola causa más muertes que el cáncer de mama y de próstata juntos. Cualquier tipo de demencia puede generar una presión física, emocional y económica significativa sobre los pacientes y sus cuidadores. Por ello, el diagnóstico precoz y la atención adecuada son esenciales para los pacientes y sus cuidadores.

La depresión y los trastornos del estado de ánimo también son bastante frecuentes entre las personas mayores; sin embargo, el problema con esta condición de salud es que a menudo no se diagnostica y, por lo tanto, no se trata. Center for Disease Control (CDC) estima que el 5% de los individuos mayores padece un trastorno depresivo. Cabe mencionar que algunos medicamentos, como los destinados al tratamiento de la hipertensión, pueden causar depresión. La tristeza no es el único síntoma. La falta de motivación y de energía son las molestias habituales vinculadas a la depresión. El sufrimiento prolongado y el deterioro en la realización de las actividades diarias son consecuencias bien reconocidas de la depresión no tratada. El diagnóstico oportuno, acompañado de un tratamiento, cuidados y apoyo adecuados, es crucial para aumentar la calidad de vida de las personas mayores.

La ansiedad también es bastante prevalente y puede abarcar una amplia gama de trastornos mentales, incluidos el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de pánico o las fobias. Las mujeres son más propensas a la ansiedad que los hombres. Los trastornos relacionados con la ansiedad tienden a ocurrir tras una situación estresante, como la pérdida de la pareja, o junto a otras enfermedades crónicas y prolongadas. Al igual que en la depresión, los trastornos de ansiedad suelen pasar desapercibidos en las personas mayores, lo que puede tener implicaciones graves para el bienestar general de los mayores.

Los trastornos del sueño son comunes entre las personas mayores. El tiempo prolongado necesario para conciliar el sueño (generalmente más de 45 minutos), la dificultad para mantener el sueño con periodos frecuentes de vigilia nocturna, así como una corta duración total del sueño, representan signos claros de insomnio. Un sueño adecuado es muy importante ya que reduce la probabilidad de un trastorno psicológico grave. Mantener una “higiene del sueño” reduce la necesidad de medicación para dormir, que en ocasiones es responsable de alteraciones de la memoria o de un bajo rendimiento diurno.

¿Existe una solución (psicoterapia)?

Es importante mencionar que todos los trastornos antes mencionados pueden coexistir, y suele ocurrir que las personas mayores padezcan más de un trastorno mental. Por eso necesitan todo nuestro apoyo. La OMS recomienda claramente, como estándar de atención, tanto el tratamiento psicológico como el farmacológico de las personas mayores afectadas por trastornos mentales. Este enfoque es esencial para mejorar tanto la salud física como la mental y mantener una calidad de vida óptima en las personas mayores.

La demanda de atención y apoyo para las personas mayores con problemas mentales aumentará a medida que crezca la población de ancianos. Proporcionar ayuda profesional de alta calidad y oportuna a las personas mayores reduce directamente el número de complicaciones que pueden surgir como consecuencia de los trastornos mentales y prolonga el bienestar físico y emocional de los mayores.

Soluciones en CHMT

CHMT ofrece programas especializados para el diagnóstico y tratamiento de problemas psicológicos en personas mayores. En las instalaciones de CHMT está disponible una variedad de terapias psicológicas. Nuestro equipo de profesionales de la salud puede proporcionar experiencia médica de primer nivel basada en la evidencia. Esto incluye diagnóstico y tratamiento para nuestros usuarios, sin importar la condición psicológica y su etapa.

Puede encontrar más información sobre nuestros programas here. Cuidados a largo plazo para personas mayores

Si necesita información adicional sobre nuestros programas, no dude en Contáctenos.

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