ALUCINACIONES AUDITIVAS

June 30, 2022by CHMT Research0

Una alucinación es una percepción falsa en ausencia de un estímulo sensorial relacionado. Las alucinaciones auditivas son un fenómeno mental subjetivo, transitorio y extraordinariamente variado. En una definición más sencilla, es una percepción sin objeto, en la que el paciente percibe sonidos sin ningún estímulo auditivo real.

Las alucinaciones auditivas no constituyen una enfermedad por sí mismas, ya que son síntomas de diferentes cuadros clínicos que pueden aparecer en distintas patologías y con distintos grados de intensidad.

Las alucinaciones auditivas pueden aparecer en la infancia, la adolescencia y la edad adulta. Su contexto de aparición puede estar determinado por diversas causas.

Es muy difícil asociar este síntoma a una psicopatología específica, dado que las alucinaciones son un fenómeno que presenta una gran dispersión en cuanto a origen, desarrollo y variedad; y aunque es el tipo de alucinación más común en las enfermedades psiquiátricas primarias, el componente alucinatorio no se limita al campo de la psicosis (aunque sea el patrón predominante), sino que está presente en distintas patologías como el trastorno bipolar, enfermedades neurológicas y psiquiátricas (relacionadas con trastornos psicóticos), consumo de drogas como anfetaminas y cocaína, enfermedades como el Alzhéimer, el Parkinson y otras como la sordera, la epilepsia o tumores del lóbulo temporal. Por lo tanto, su valor como indicador diagnóstico específico es muy limitado a priori, ya que pueden aparecer asociados a enfermedades muy diversas. Es importante señalar que las alucinaciones auditivas secundarias a procesos no psiquiátricos pueden acompañarse de ideas delirantes, a diferencia de las primarias, que pueden presentar falsos recuerdos de los cuales el paciente no es consciente; por ello, el paciente cree fervientemente en la veracidad del recuerdo.

Las alucinaciones auditivas son más frecuentes en personas psicóticas y pueden presentarse en dos formas: verbales, donde el paciente oye palabras sueltas, frases y discursos con matiz imperativo o culpabilizador; y no verbales, donde el paciente oye música, campanadas, timbres y ruidos no estructurados. Aparecen con diferentes niveles de intensidad, desde muy precisos hasta muy difusos.

Entre los tipos de alucinaciones auditivas, destacan los siguientes:

  • El paciente oye una voz que habla en su mente.
  • El paciente oye una voz o varias voces discutiendo entre sí.
  • El paciente oye voces que narran sus propias acciones.
  • El paciente oye tonos musicales.
  • El paciente oye ruidos fuertes.

Las alucinaciones asociadas a psicosis esquizofrénicas y depresivas son más elaboradas en contenido y las “voces” escuchadas con frecuencia son amenazantes en su contenido. Las formas alucinatorias son diferentes entre pacientes psiquiátricos, especialmente en los pacientes con esquizofrenia, y en pacientes con enfermedades neurológicas o consumo de sustancias.

El estrés debe tenerse en cuenta al valorar las causas de las alucinaciones auditivas, ya que puede considerarse el factor desencadenante principal de los fenómenos alucinatorios. Estudios realizados con sujetos sanos expuestos a situaciones amenazantes o a pérdidas familiares indican que es muy probable que puedan experimentar alucinaciones cuando existen circunstancias estresantes a su alrededor. Asimismo, y de manera muy directa, la suspensión de psicofármacos o el abuso de sustancias tóxicas puede tener una influencia directa como desencadenante de fenómenos alucinatorios.

A veces las alucinaciones auditivas se presentan en ausencia de cualquier enfermedad detectable. Aquellas personas con mayor actividad dopaminérgica (neurotransmisor presente en diversas áreas del cerebro) son más susceptibles a este impacto y tienen más probabilidad de percibir estímulos auditivos. Con frecuencia, los pacientes relacionan la experiencia subjetiva con alguien que les habla y la interpretan de forma emocionalmente negativa. Las condiciones que causan daño o interferencia en las vías sensoriales periféricas pueden producir alucinaciones auditivas; por ejemplo, la sordera adquirida es una causa común. Los trastornos metabólicos relacionados con el sistema endocrino, incluyendo alteraciones de la función tiroidea y la enfermedad de Hashimoto, también pueden producir alucinaciones auditivas.

Otras condiciones médicas asociadas incluyen trastornos cromosómicos como el síndrome de Prader-Willi, enfermedades autoinmunes, trastornos del sueño, tumores, epilepsia y eventos cardiovasculares en los que la actividad implique las vías temporales, occipitales o temporoparietales.

En relación con el origen y desarrollo de las alucinaciones auditivas, la investigación sugiere o separa lo que serían factores antecedentes o desencadenantes. Hay distintos aspectos a tener en cuenta; por ejemplo, cierta predisposición genética que hace al paciente más vulnerable a sufrir alucinaciones, pero que debe combinarse con determinadas circunstancias que funcionarían como elementos desencadenantes. Entre los factores psicológicos que podrían estar presentes en el origen de las alucinaciones auditivas se encuentran aspectos de la personalidad, situaciones estresantes, procesos de reforzamiento e incluso creencias supersticiosas.

AUDITORY HALLUCINATIONS

Como se mencionó arriba, entre los distintos modelos de vulnerabilidad para experimentar alucinaciones acústicas, la persona debe estar sometida a situaciones altamente estresantes y no disponer de recursos suficientes para afrontarlas, sintiéndose indefensa o sobrepasada por la experiencia. Entre los factores estresantes se incluyen: divorcio, pérdida de empleo, muerte de familiares, metas incumplidas, traumas infantiles y la negación de emociones en ciertos escenarios, así como el aislamiento, donde el paciente comienza a oír voces para compensar su falta de interacción social.

En conclusión, oír voces no es exclusivamente un trastorno mental, ya que pueden experimentarse en enfermedades orgánicas así como en situaciones relacionadas con el consumo de drogas y alcohol e incluso en lesiones cerebrales resultantes de accidentes de cualquier tipo. Las alucinaciones pueden tener una intensidad pequeña y volverse casi inaudibles, o pueden tener gran intensidad hasta el punto de que el paciente no puede dormir ni escuchar a otras personas.

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