Había leído sobre la pediatra que formó parte de la brigada de 32 profesionales de la salud que viajaron a Turquía el 11 de febreroth para prestar asistencia médica a los afectados por el violento terremoto que sacudió ese país y Siria a principios de ese mes. No fue difícil identificarla entre sus compañeras, no solo por el saludo afectuoso y sentido con el que la recibió el Ministro de Salud de Cuba, Dr. José Ángel Portal Miranda, como es su costumbre, sino también por su juventud y su rostro emocionado durante la recepción oficial de la brigada. Minutos más tarde, pude hablar con ella:
“Una experiencia como esta te pone a prueba en todos los sentidos, en lo profesional, como médico; en lo humano; en lo físico, es muy fuerte. Es una experiencia hermosa, pero fuerte y agradecida de haber podido participar en la misión, agradecida de haber podido ir a ayudar al pueblo turco que estaba en muy malas condiciones, allí en la ciudad donde llegamos.”
“Y toca a cada uno de nosotros porque una cosa es ir a trabajar como médico y otra muy distinta es ver las condiciones en que viven esas personas, las condiciones en que atiendes a esas personas, muchas veces días sin atención médica, desde el mismo terremoto, personas que han perdido mucho, han perdido familiares, han perdido bienes materiales. Sobre todo, son personas de una enorme calidad humana, a pesar de la situación en que vivían, siempre mostraron gestos de afecto, de gratitud, de humildad. Nos dieron lo poco que tenían, muchas veces sin tener nada, y eso se evidenciaba desde los altos funcionarios hasta la gente con menor nivel cultural, fue impactante pero realmente hermoso”, añadió.
“Niños que vivían en tiendas, que habían perdido a sus familias, niños que solo tenían un vecino, un familiar, es duro, es muy duro. Muchas veces tuve que atenderlos en tiendas, en sus casas, personas que habían levantado sus tiendas al borde del derrumbe de sus viviendas, que habían perdido prácticamente todo, es duro, duro, duro. Y la parte de los niños aún más cuando te encuentras con estos casos”.
“No tenía experiencia fuera de Cuba, mi experiencia profesional siempre había sido en el país, y esto fue una escuela en todos los sentidos, se podría decir, una experiencia maravillosa, pero también una escuela”.
“Lo más llamativo fue el conocimiento del pueblo turco sobre Cuba, su agradecimiento al pueblo cubano. Que mencionaran a Cuba, que te dijeran que eres médico, que les dijeras que eres médico cubano, es algo enorme para ellos. Los niños, los ancianos, los médicos, las enfermeras, los trabajadores de la salud, todos nos estuvieron muy agradecidos en todo momento, y sin su ayuda no hubiéramos podido realizar el trabajo, por el idioma, por el terreno. Realmente pudimos trabajar de la mano con ellos, y creo que fue en parte por ese cariño, ese aprecio, ese conocimiento que tienen de Cuba. Aman a Cuba, aman al pueblo cubano.
Estas fueron las palabras de la Dra. Alemy Paret Rodríguez, pediatra de primer grado y docente. Sin que este periodista lo supiera, ella trabaja en el Hospital Docente Roberto Rodríguez de Morón, la ciudad donde reside. La sorpresa al llegar de Turquía fue que esa mañana estaría entrevistando a una hermosa doctora de la que ya tenía referencias, pero sin saber que éramos compatriotas. Morón en Turquía.
Al preguntarle qué pensaba hacer, respondió con la misma honestidad que en las preguntas anteriores: “Descansar, necesito descansar, ir a ver a mi familia, no los he visto en un mes, y sobre todo descansar, necesito descansar.
Ministerio de Salud Pública de Cuba
Colaboración médica
Colaboración médica
La Poesía Moderna (La Moderna Poesía) – Morón, Cuba
Personas de Morón – Cuba.

One comment
Ipek
March 31, 2023 at 4:45 am
Thank you so much for all you did for us. We are forever grateful to you and to Cuba.